El modelo Morrison, Ross y Kemp es flexible, puede ser aplicado en la construcción de diversos recursos instructivos, evidencia muchos de los factores que intervienen en el proceso de enseñanza – aprendizaje y se enfoca desde la perspectiva del estudiante. En el se desarrollan una serie de etapas de manera simultánea, adaptable y complementaria con revisiones y evaluaciones permanentes que permiten establecer debilidades y fortalezas facilitando la modificabilidad.

El mayor grado de complejidad de este modelo provee nuevas posibilidades de desarrollo, relación, análisis y evaluación  ya que se compone de una serie de elementos que pueden ser ejecutados de manera simultánea e integrados según las necesidades de los estudiantes y el entorno en donde se desarrollan:

  1. Identificar los problemas instruccionales, y especificar las metas para el diseño de un programa de instrucción.
  2. Examinar las características del alumno que debe recibir la atención durante la planificación.
  3. Identificar contenido de la materia, y analizar la tarea componentes relacionados con las metas y propósitos.
  4. Estado de instrucción objetivos para el alumno.
  5. Secuencia de contenidos dentro de cada unidad didáctica para el aprendizaje lógico.
  6. Diseño instruccional de estrategias para que cada estudiante pueda dominar los objetivos.
  7. Plan de la instrucción y la entrega de mensajes.
  8. Desarrollar la evaluación de instrumentos para evaluar los objetivos.
  9. Seleccione los recursos para apoyar la enseñanza y aprendizaje.

Este modelo se enfoca hacia  la participación y responsabilidad, potenciando los estilos de aprendizaje e intereses individuales para llegar a la construcción de conocimientos propios.

McGriff, Steven J, instructional System Desing (ISD) using the ADDIE model 2000